lunes, 13 de julio de 2015

Sabroso romanticísmo

La brisa abre la ventana,
dejando escapar el olor a comida.

Los comensales esperan,
con deseo de degustarla.

La ansiedad aumenta,
pues llegará una dama.

La puerta se abre,
y aparece ella.

Es de gran dulzura,
y posee elegancia.

Ella cautiva,
con sus maneras.

Uno de ellos queda mudo,
y no deja de mirarla.

El plato esta caliente,
y el calor se expande.

Finaliza el almuerzo,
y todos se retiran.

La comida ha dejado,
un sabor muy romántico.










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